Luna de miel en Japón: ¿Por qué elegir un destino sin playa?

Uno de los viajes más soñados es el de la luna de miel. Todos lo asociamos a destinos paradisíacos, resorts de cinco estrellas, buffets libres y mucho sol, playa y relax, pero ¿qué pasa cuando decides aprovechar para hacer el viaje de tu vida en un destino sin rastro de playa y en invierno? Este fue nuestro dilema. Casándonos el 17 de diciembre, teníamos la opción de ir a un destino de playa y dar envidia desde el otro lado a los que estaban aquí sufriendo el frío y el mal tiempo o decantarnos por nuestro destino más soñado, que era Japón. Finalmente, os contamos cuáles fueron las razones por las que decidimos tomar un avión hacia Osaka y disfrutar de dos semanas en el país del sol naciente, sin bañador ni chanclas ni playas de aguas cristalinas.

1. Tu luna de miel es y tiene que ser el viaje de tu vida

Deja a un lado las modas, las tendencias o el “la gente está yendo este año a X sitio porque es muy bonito” y vete a donde realmente te dé la gana. Es un viaje que recordarás toda la vida, necesitas que sea especial para ti y como no todos somos iguales, tu viaje tampoco tendrá que ser igual al de otras parejas que se casen en la misma época. Recuerdo que la primera de las ideas que tuve sobre mi luna de miel era que quería que fuese en Asia, pero dudábamos entre varios destinos por el hecho de que mucha gente nos decía que tras la boda necesitaríamos descansar. Y es cierto, después de la boda necesitas un período de relajación, pero también necesitas saber que vas a hacer el viaje de tus sueños.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Lago Ashi, Hakone

Para nosotros Japón era un viaje cultural y una experiencia personal que queríamos vivir juntos algún día y creemos que es un país del que te enamoras y quieres volver una y mil veces o no quieres regresar nunca.

2. Una inversión única

Vamos a ser claros, la gran mayoría de las parejas que se casan saben que es muy poco probable que a lo largo de su vida repitan un viaje que esté a la altura del de su luna de miel. Por desgracia, no todos podemos coger tantos días de vacaciones y hacerlos coincidir con los de nuestra pareja o invertir X dinero en esto en lugar de una reforma, un coche o un imprevisto familiar. Por ello, tenemos que pensar en este viaje como un momento único e irrepetible y del que no nos podemos arrepentir. Desde siempre, Japón era un destino al que queríamos ir sí o sí, pero sabemos que es un destino nada barato y nunca sabes si puedes permitir gastar tanto en un viaje así, por lo que nos lanzamos a nuestro gran destino soñado.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

 3. Paz interior en los templos y santuarios

Uno de los momentos más especiales que vivimos durante el viaje fue cuando entramos en el templo budista Shitenno-ji, en Osaka, y uno de los monjes nos invitó a descalzarnos y entrar en la ceremonia que estaba a punto de comenzar. No conocíamos muy bien el protocolo que seguían, pero nos animamos a entrar y fuimos testigos de la magia que rodeaba a esa ceremonia, en la que los monjes cantaban y los asistentes contestaban. Sin duda alguna, la religión es uno de los pilares fundamentales para la sociedad nipona y uno de los atractivos turísticos más fuertes. De hecho, puedo ir un poco más lejos y decir que la ciudad que más me gustó en todo el viaje fue Kyoto, en la que las visitas giran en torno a los templos budistas y santuarios sintoístas.

Arashiyama, Kyoto
Arashiyama, Kyoto
Entrada al templo Kiyomizu-dera
Entrada al templo Kiyomizu-dera

4. Sin Navidad, pero con 108 campanadas

Éramos conscientes de que durante nuestro viaje pasaríamos fuera de casa Nochebuena y fin de año. Siendo el segundo año que pasamos fuera estas fechas, no nos importaba descubrir cómo viven la Navidad en un país como Japón, ya que el año anterior habíamos vivido el súmmum de lo navideño en Nueva York. Efectivamente, Japón es un país de tradiciones, de supersticiones, familiar y muy cívico, pero al que no le interesa en absoluto seguir modas occidentales referentes a la Navidad y otras festividades. Durante el viaje encontramos un Papá Noel y un par de arbolitos, aunque estos escasos adornos se retiraron el 25 de diciembre, cuando se da por hecho que se ha acabado la Navidad.

Estatua de Hachiko en Tokyo
Estatua de Hachiko en Tokyo

Por otro lado, fin de año sí es una fecha señalada para la población nipona, que acude en masa a los santuarios para escuchar las 108 campanadas, según las cuales el ser humano se purifica. Con la llegada del nuevo año, llega el hatsumōde, los japoneses asisten a los templos y santuarios para rezar para tener buena suerte en el año que entra. Los japoneses se deshacen de los amuletos del año anterior y en el mismo templo compran nuevos amuletos para los meses entrantes para ellos y sus familias. Vivir fin de año en el Santuario Meiji en Tokio fue una de las experiencias más fascinantes que hemos vivido.

5. Cuando no quieres perderte nada, tirarte a la tumbona no es una opción

Cada luna de miel debe hacerse teniendo en cuenta el perfil y los gusto de la pareja. Evidentemente si sois de los que os gusta mucho la playa y aprovecháis cada rayito de sol en verano, debéis optar por un destino paradisíaco en vuestra luna de miel. Pero si por el contrario, sois como nosotros, que no queréis parar ni un minuto quietos, que vais de viaje y hacéis más de 20 kilómetros al día, que tenéis la sensación de que os vais de la ciudad sin haber visto todo lo que queríais y que queréis aprovechar cada momento para viajar sin parar, os explicaremos cuál era nuestro mayor temor ante un destino de playa: el miedo al aburrimiento.

Pues sí, chicos, entre muchas otras cosas, teníamos miedo a llegar a un destino de playa como Cabo Verde (por poner un ejemplo, sin ir más lejos) y vernos atrapados sin tener cosas qué hacer, sitios qué ver y tener que estar metidos en un resort tirados al sol. Lo sé, muchos pensaréis que hay mil destinos de playa donde puedes ver otras cosas, como la Riviera Maya (que tampoco era un destino que barajásemos) pero entonces me voy al punto 1. es y tiene que ser el viaje de nuestros sueños.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
Nabana no Sato, Nagoya

ITINERARIO

Os dejo nuestro itinerario y en próximos posts os iré contando más acerca de los distintos sitios:

  • 20 de diciembre -> Vuelo España – Osaka
  • 21 a 23 de diciembre -> Osaka
  • 23 a 25 de diciembre -> Kyoto
  • 25 a 27 de diciembre -> Nagoya
  • 27 a 29 de diciembre -> Hakone
  • 29 de diciembre a 2 de enero -> Tokyo
  • 2 de enero -> Vuelo Tokyo – España
Bahía de Tokyo
Bahía de Tokyo

Espero que os haya gustado este post y os ayude a decidir vuestro destino de luna o no luna de miel.

¡Un abrazo y espíritu wonderlust!

Coraline.

2 thoughts on “Luna de miel en Japón: ¿Por qué elegir un destino sin playa?

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s